«

»

Imprimir este Entrada

Cuestionemos el sistema PISA: Enfoquémonos en su propósito y no solamente en sus “Rankings.”

PISA, an international standardized exam, was applied to students in 65 countries in 2015. The results were published in December, 2016.

PISA, an international standardized exam, was applied to students in 65 countries in 2015. The results were published in December, 2016.

Larry Kuehn[1]

Descargar el articulo en PDF aqui – Cuestionemos el sistema PISA – Lkuehn

La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) publica cada tres años resultados de un examen estandarizado internacional realizado en docenas de países en varias partes del mundo. Y con cada publicación de los resultados se crea una explosión global de comentarios sobre el estado de la educación –en su mayoría los comentarios son negativos.

Los resultados de la evaluación realizada en 2015 que serán publicados en diciembre de 2016 continúan con esta tendencia. Los políticos que pertenecen a los países con puntajes bastante altos se felicitaran a sí mismos porque sus escuelas están arrojando buenos resultados. La mayoría, sin embargo, se darán cuenta que sus países se encuentran en puestos más bajos, harán señalamientos de culpa y aprovecharán de los resultados para apoyar propuestas de políticas que según ellos mejorarán los resultados en el futuro.

El Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes – o PISA – es un examen internacional que se realiza cada tres años para evaluar los sistemas educativos a través de una prueba estandarizada que se aplica a estudiantes de 15 años. PISA es un proyecto de la OCDE. La actitud de OCDE hacia el papel de la educación se ilustra bien en su descripción de cuales sistemas educativos fueron evaluados – según la OCDE, participaron “65 economías” -no países. En este sentido, la educación para PISA se considera desde el punto de vista económico y no sociocultural.

En el 2012 PISA realizó evaluaciones de lectura, matemática y ciencias, y algunos estudiantes también fueron evaluados en “la resolución de problemas en forma creativa”. Las evaluaciones del 2015 también incluyeron estas áreas, pero la evaluación sobre “la resolución de problemas en forma creativa” fue reemplazada por “la resolución de problemas en forma colaborativa”. Durante esta prueba, los estudiantes recibieron una simulación computarizada para identificar y evaluar su nivel de ‘colaboración’.

Como es de esperarse, las evaluaciones realizadas en diferentes países, con diferentes culturas e idiomas presentan aspectos metodológicos bastante complejos.  Un buen número de críticas llama a cuestionar los aspectos tecnológicos, incluyendo uno de la prestigiosa publicación Education Researcher (2016). Esta publicación cuestiona tres elementos: el muestreo de participantes, el modelo de estimación de logros y la medición de tendencias.

De mayor interés, sin embargo, al entender el impacto de PISA son los supuestos y valores en los que se basa. Las citas que se presentan a continuación pertenecen a una colección de artículos del libro titulado PISA Under Examination (Pisa Bajo la lupa), editado por Pereyra, Kottoff y Cowen. Según el análisis de estos autores, hay ocho temas importantes que deben considerarse cuando se decida que tanto peso se le debe dar a los resultados de evaluación de PISA que dirigen cambios en los sistemas educativos.

  1. PISA es una herramienta de control y gobernabilidad global dentro de un marco político del neoliberalismo.

En efecto, las naciones están ahora permitiendo a las organizaciones internacionales que definan los propósitos de la educación. La OCDE está integrada por 30 de los países más desarrollados y su visión educativa está centralizada dentro de una concepción neoliberal que se enfoca en la posibilidad individual de poder “elegir” dentro de un sistema capitalista.  El impacto de PISA, sin embargo, va mucho más allá de las naciones integrantes de la OCDE. Algunas de las 80 economías han participado en PISA desde el año 2000, fecha en que las primeras evaluaciones estandarizadas comenzaron a aplicarse.

Cowen (2011) encapsula los múltiples usos de PISA en el control y la gobernabilidad de la educación:

PISA es un rango de ‘conocimiento’. Entonces, así como las medallas olímpicas o los tableros mundiales en el futbol, puede utilizarse en forma doméstica o local como un conocimiento disciplinario para la gobernabilidad de los sistemas (educativos o deportivos); puede usarse en forma local también como un conocimiento de legitimización para justificar reformas de cualquier índole; y puede ser utilizada como una forma de triunfalismo cultural. (262).

Los rangos son la herramienta para traducir un marco global dentro de las decisiones locales sobre la educación.

 

 

  1. PISA es una herramienta de control y gobernabilidad global dentro de un marco político del neoliberalismo.

En efecto, los paises están ahora permitiendo a las organizaciones internacionales que definan los propósitos de la educación. La OCDE está integrada por 30 de los países más “desarrollados” y su visión educativa está centralizada dentro de una concepción neoliberal que se enfoca en la posibilidad individual de poder “elegir” dentro de un sistema capitalista.  El impacto de PISA, sin embargo, va mucho más allá de las naciones integrantes de la OCDE. Algunas de las 80 economías han participado en PISA desde el año 2000, fecha en que las primeras evaluaciones estandarizadas comenzaron a aplicarse.

Cowen (2011) encapsula los múltiples usos de PISA en el control y la gobernabilidad de la educación:

PISA es un rango de ‘conocimiento’. Entonces, así como las medallas olímpicas o los tableros mundiales en el futbol, puede utilizarse en forma doméstica o local como un conocimiento disciplinario para la gobernabilidad de los sistemas (educativos o deportivos); puede usarse en forma local también como un conocimiento de legitimización para justificar reformas de cualquier índole; y puede ser utilizada como una forma de triunfalismo cultural. (262).

Los rangos son la herramienta para traducir un marco global dentro de las decisiones locales sobre la educación.

 

  1. La tesis subyacente de PISA es “reformar el futuro de la sociedad al formar a la gente en el presente.” (32)

Los currículos tradicionalmente se enfocan en contenido que refleja el conocimiento cultural y social y busca incorporar a los jóvenes dentro de una sociedad o nación establecida. PISA no está interesada en los currículos y en ningún momento le interesa evaluar a los estudiantes sobre su conocimiento curricular.

Más bien, PISA se enfoca en las “competencias” que no están limitadas o confinadas dentro de un conocimiento cultural especifico. En cierto grado este es un asunto práctico; si usted quiere aplicar un mismo examen a sesenta o más “economías” con diferentes idiomas y culturas, usted debe descontextualizarlo, o enfrentar quejas legítimas de que se está favoreciendo un juego de conocimiento curricular sobre otros.

Pero el propósito de las competencias va más allá de los asuntos prácticos de aplicar las evaluaciones a nivel intercultural. PISA asume el dominio de la economía neoliberal, global y la preparación que los jóvenes necesitan para poder encajar. La presunción que fluye de esto es la suposición de que los fabricantes de las evaluaciones pueden identificar “conocimiento que no sabemos si necesitamos enfrentar en un futuro que no podemos prever”.

 

  1. El currículo ya no es más la organización y el orden especifico del contenido de las materias escolares; este ha sido reemplazado por conceptos básicos, modelos y competencias. (24)

Los proponentes de PISA argumentan que “la medida o evaluación de los sistemas escolares” contribuyen a la competencia de la nación en las demandas de la nueva economía global.” (33)

El marco restringido de PISA se refleja en la nueva adición a la evaluación – “la solución de problemas en forma colaborativa.” Esta es una simulación virtual o computarizada cuyo valor se refleja en la creencia de que la economía futura estará basada en que el o la estudiante podrá resolver problemas en forma colaborativa en una economía eminentemente digital.

¿Debe un sistema educativo centrarse ante todo en la creación de competitividad dentro de la economía global? O ¿deben tener relevancia y prioridad otros aspectos sociales y culturales? ¿No hay, por ejemplo, otros propósitos de acción colectiva y diferentes ejemplos o imágenes de una economía futura que pueda utilizar estrategias conjuntas para solucionar problemas?

En lugar de contribuir a la competitividad en una economía global, ¿pueden otras concepciones como la “emancipación” dentro de la visión del educador brasileiro Paulo Freire, ser el propósito de la educación?

 

  1. Las ‘competencias’ del ‘estudiante de por vida’ conforman la imagen de PISA de lo que el estudiante es y debe ser. (37)

Popkewitz resume el significado del ‘estudiante de por vida’ de diversas fuentes literarias:

El ‘aprendiz de por vida’ o el alumno de toda la vida encarna las cualidades de la razón y la racionalidad (ciencia) como un modo de vida (en) visionado para expresar la individualidad como una vida de procesos interminables de decisiones, innovación y colaboración. La agencia individual es la auto-actualización y auto motivación para una vida de elección, preferencias, selección… Lo único que no se puede elegir es dejar de elegir. (40)

La virtud recae en manejar de forma efectiva los límites y las oportunidades del ambiente a través de auto dirigir el rendimiento a través de una retroalimentación continua de autoevaluación. (41)

PISA, en sí mismo, es la imagen colectiva de su definición de estudiante de por vida—auto dirigiendo su rendimiento en un ciclo continuo de cada tres años a través de evaluaciones y reportes.

 

  1. Evaluar a los y las estudiantes en una escala internacional es una forma de abarcar números para poder contar con un punto de comparación. En el caso de PISA es visto como una herramienta para representar la fuerza de competitividad en la economía global.

Los números y comparaciones son transferidos de forma fácil dentro de las metáforas deportivas en las tablas de las ligas. Los números aparecen de forma que resumen acciones y eventos complejos. Los números dan la apariencia de objetividad, justicia e imparcialidad, aunque dentro de estos hay elementos que no son realmente comparables (34).

Además de las evaluaciones, PISA colecta información del estudiante y su familia, así como factores institucionales que son utilizados para explicar las diferencias en el rendimiento. Estos factores incluyen el estado socio-económico y las desigualdades en relación a los recursos proveídos para las instituciones de los sistemas escolares, Pero esta información pertinente aparece en los reportes mucho después de que se han publicado los rangos en la ‘tabla de las ligas’, y no se le da mucha atención comparada al anuncio inicial de la tabla de resultados’.

 

  1. A través del tiempo, la comparación de resultados por país en el marcador puede disfrazar cambios positivos o negativos en el rendimiento evaluativo.

Los estudiantes del país A pueden haber alcanzado puntajes muy altos en la evaluación de PISA en relación a otras evaluaciones, pero el país B puede también haber mejorado los resultados que son aún más valiosos que los del país A. Esto puede hacer que el país A sea forzado a bajar de rango incluso debajo del país B, alimentando en forma rápida el juicio de los medios de comunicación en relación a que el rendimiento de los estudiantes del país A es muy malo en comparación al pasado.

 

  1. Respuesta a los resultados de PISA en Latinoamérica

Las escuelas en sociedades con tradiciones parecidas, culturas y con recursos similares invertidos en la educación podrían ser comparados en forma apropiada bajo algunas circunstancias. Contrario a esto, Troehler indica que:

El mundo de acuerdo a PISA, es el mundo globalmente armonizado de la interacción… Pero no existe nada como la experiencia de los estudiantes a través del mundo en contraste con las experiencias dentro de un “contexto cultural especifico de un solo país”, porque las experiencias están siempre situadas dentro de un contexto cultural especifico.” (255)

Las bases institucionales de la mayoría de los países del OCDE (con excepción de México) tienen relativamente niveles de recursos similares dedicados a la educación. Este no es el caso en países que no pertenecen a OCDE pero que sus estudiantes están participando en las evaluaciones de PISA. Los resultados de los países de Latinoamérica que han participado en PISA son generalmente bajos, y caen muy por debajo de los rangos. A. Bolívar argumenta que estos resultados tienen más que ver con la desigualdad y el pobre financiamiento que recibe la educación pública en la región:

No tiene sentido comparar el rendimiento de los sistemas educativos de América Latina –plagados por la desigualdad –con el rendimiento de sistemas de sociedades socialmente igualitarias como la de Finlandia y otras. América Latina no ganara nada en estos momentos al imponerle estándares altos –internacionalmente competitivos—si esta no recibe financiamiento que sea también “internacionalmente competitivo”, especialmente para estudiantes de pocos recursos económicos, y si estos estudiantes no reciben apoyo, juntamente con sus familias desde el primer día. (71)

De acuerdo a A. Bolívar, los cambios hechos en los países Latinoamericanos, supuestamente en respuesta a los resultados de PISA, han de hecho, seguido posiciones ideológicas o políticas que existían antes de las evaluaciones PISA. Los rangos de PISA están simplemente utilizados para justificar estas posiciones anteriores.

 

  1. El punto de vista en el que se basa PISA es anti ético a la concepción indígena del papel de la educación.

Las concepciones indígenas de educación están basadas en la cultura y en el lugar. La educación es el desarrollo de una persona competente dentro de la cultura, que habla la lengua indígena que sostiene el significado cultural y está enraizada en el lugar específico de la experiencia cultural.

La concepción de PISA es que la educación esta armonizada globalmente con las competencias que se asume, proveen condiciones para el éxito en cualquier forma en que se apliquen.

Este conflicto puede verse en el contexto del sistema educativo mexicano. Las olas recientes de las reformas neoliberales racionalizadas a la educación responden a los parámetros de PISA y las medidas de un sistema global estándar educativo. No debe causar sorpresa entonces, la gran resistencia contra estas reformas educativas que están centradas principalmente en los estados con mayor población indígena, en donde una educación cultural relevante será eliminada bajo estas reformas neoliberales.

En conclusión, PISA puede ser desafiado desde varias perspectivas: en temas metodológicos y técnicos; el rechazo a la ideología del “capital humano” en el que se basa; el sistema de clasificación de rangos que utilizada con fines políticos y el pavimento sobre temas importantes y sus diferencias; el proceso neo-colonizador que impone las perspectivas de los países más desarrollados sobre los demás; y una globalización que continua con la represión centenaria hacia las culturas indígenas.

A PISA se le debe desafiar tomando en cuenta todas estas bases.

 

Referencias bibliográficas:

Bolivar, A. (2011). The dissatisfaction of the losers:  PISA public discourse in Ibero American Countries.  In Pereyra, M., Kotthoff, H. and Cowen, R., eds.  (2011). PISA Under Examination:  Changing Knowledge, Changing Tests, and Changing Schools, 61-74.  Rotterdam:  Sense Publishers.

Cowan, R. (2011).  CODA.  In Pereyra, M., Kotthoff, H. and Cowen, R., eds.  (2011).  PISA Under Examination:  Changing Knowledge, Changing Tests, and Changing Schools, 259-264.  Rotterdam:  Sense Publishers.

Lundgren, U. (2011). PISA as a political instument:  One history behind the formulating of the PISA programme.  In Pereyra, M., Kotthoff, H. and Cowen, R., eds.  (2011).  PISA Under Examination:  Changing Knowledge, Changing Tests, and Changing Schools, 17-30 . Rotterdam:  Sense Publishers.

Pereyra, M., Kotthoff, H. and Cowen, R., eds.  (2011).  PISA Under Examination:  Changing Knowledge, Changing Tests, and Changing Schools.  Rotterdam:  Sense Publishers.

Popkewitz, T. (2011).  PISA: Numbers, standardizing conduct, and the alchemy of school subjects.  In Pereyra, M., Kotthoff, H. and Cowen, R., eds.  (2011).  PISA Under Examination:  Changing Knowledge, Changing Tests, and Changing Schools, 31-46.  Rotterdam:  Sense Publishers.

Rutkoski, L. and Rutkowski, D.  (2016).  “A call for a more measured approach to reporting and interpreting PISA results.”  Educational Researcher.  AERA. May 2016.  252-257.

Troehler, D. (2011). Concepts, cultures and comparisons.  PISA and the double German discontentment.  In Pereyra, M., Kotthoff, H. and Cowen, R., eds.  (2011).  PISA Under Examination:  Changing Knowledge, Changing Tests, and Changing Schools, 245-258.  Rotterdam:  Sense Publishers.

[1] Federación Magisterial de British Columbia –BCTF.

Enlace permanente a este artículo: http://es.idea-network.ca/noticias/cuestionemos-el-sistema-pisa-enfoquemonos-en-su-proposito-y-no-solamente-en-sus-rankings